Latam Airlines ha cerrado el año 2025 con un impresionante total de 371 aeronaves en su flota. Este crecimiento se ha visto impulsado por la incorporación de 26 nuevos aviones, siendo el más reciente el Boeing 787-9 Dreamliner, que llegó desde Charleston, Carolina del Sur, hasta Santiago de Chile. Este modelo, que tiene capacidad para 296 pasajeros, representa un avance significativo en la eficiencia y sostenibilidad de las operaciones aéreas de la compañía.
El Boeing 787-9 Dreamliner destaca por su estructura compuesta en aproximadamente un 50% de materiales compuestos, lo que le permite ser más ligero que los aviones metálicos tradicionales. Esta característica se traduce en un menor consumo de combustible, logrando una reducción del 25% en comparación con los modelos que el 787 reemplaza. Según la información proporcionada por Boeing, esta eficiencia es crucial para las aerolíneas que buscan reducir costos operativos y su huella de carbono.
Además, el nuevo Dreamliner de Latam está equipado con motores GEnx de General Electric, que ofrecen una reducción adicional del consumo de combustible de hasta un 15% en comparación con las generaciones anteriores de motores. Sebastián Acuto, director de flota y proyectos de Latam Airlines Group, ha comentado que esta combinación de tecnología avanzada no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también proporciona flexibilidad para adaptarse a diferentes mercados y rutas. La incorporación del Boeing 787-9 es fundamental para fortalecer la red de largo alcance de la aerolínea y apoyar su crecimiento internacional en los próximos años.
Sin embargo, el Boeing 787 ha enfrentado preocupaciones de seguridad en generaciones anteriores. En 2024, Latam experimentó un incidente en un vuelo de Sidney a Auckland, donde el asiento del piloto se inclinó inesperadamente, provocando una caída de 120 metros. A pesar de estos problemas, el nuevo modelo que ha llegado a la flota de Latam es de una generación mejorada, lo que genera confianza en su rendimiento y seguridad.
Latam Airlines tiene planes ambiciosos para su flota, con la adquisición de más de 17 aviones Boeing 787 Dreamliner, lo que elevará su total a cerca de 60 aeronaves de esta familia para finales de la década. La aerolínea también ha mantenido en su agenda de pedidos un total de 130 nuevos aviones para los próximos años, con el objetivo de mantener una antigüedad de flota de menos de 12 años. Para 2026, Latam planea incorporar 41 nuevos aviones, incluyendo las primeras aeronaves del fabricante brasileño Embraer, con un pedido de 24 aviones valorado en 2.100 millones de dólares. Además, existe la opción de encargar otros 50 aviones en el futuro.
En 2027, se espera que la aerolínea reciba otros 27 aviones, incluyendo el primer Airbus XLR. La estrategia de Latam es clara: incorporar más de 130 nuevas aeronaves de diferentes fabricantes hasta 2030, lo que permitirá ampliar su red y mejorar la eficiencia en rutas de media y larga distancia. Con esta inversión, se proyecta que más del 50% de su flota será de última generación hacia finales de esta década.
La incorporación del Boeing 787-9 Dreamliner es un paso significativo para Latam Airlines, que busca no solo expandir su flota, sino también mejorar su sostenibilidad y eficiencia operativa. Con un enfoque en la innovación y la modernización, la aerolínea se posiciona para enfrentar los desafíos del futuro en la industria de la aviación, mientras continúa ofreciendo un servicio de calidad a sus pasajeros.
