La Fiscalía Nacional Económica (FNE) ha iniciado una investigación relacionada con la adquisición de activos de Nissan Chile por parte del grupo Astara Mobility. Esta acción se enmarca dentro de las regulaciones que rigen las operaciones de concentración en el país, y se ha activado tras la notificación formal de la operación por parte de las empresas involucradas. El escrito fue presentado a la FNE el 30 de diciembre de 2025, y desde entonces, la entidad ha estado revisando los detalles de la transacción.
Astara Mobility, que representa en Chile a marcas de renombre como Bentley, Ferrari, Maserati, y Mitsubishi Motors, ha estado expandiendo su presencia en el mercado automotriz chileno. La empresa cuenta con 13 sucursales en el país, donde no solo se dedican a la venta de vehículos, sino que también ofrecen servicios técnicos y repuestos. Esta adquisición de activos de Nissan podría significar un cambio significativo en la dinámica del mercado automotriz local, dado que Astara ya tiene una posición consolidada en el sector.
La unidad chilena de Astara es controlada por Astara Latam, que hasta finales de 2024 estaba bajo el control mayoritario de la sociedad española Astara Mobility, S.A., con un 60% de participación. El grupo chileno Sigdo Koppers, que anteriormente poseía el 40% de Astara Latam, vendió su participación por 180 millones de euros, lo que equivale a aproximadamente 196 millones de dólares. Esta transacción marcó el fin de una larga asociación entre Sigdo Koppers y Astara, que se remonta a 2000, cuando ambas empresas decidieron fusionarse.
La FNE, al recibir la notificación de la operación de concentración, se encuentra obligada a investigar cualquier fusión que pueda influir en la administración de un agente económico, según lo estipulado en el decreto de ley número 211. Este decreto establece que cualquier operación que implique la adquisición directa o indirecta de derechos que permitan influir decisivamente en la administración de otra empresa debe ser revisada por la FNE. En este contexto, la investigación se centra en determinar si la adquisición de activos de Nissan por parte de Astara podría generar un impacto negativo en la competencia del mercado.
La FNE tiene un papel crucial en la supervisión de las fusiones y adquisiciones en Chile, ya que su objetivo es proteger la libre competencia y evitar la formación de monopolios. La investigación actual se suma a otras acciones que la FNE ha llevado a cabo en el pasado, donde ha analizado diversas fusiones en el sector automotriz y otros sectores económicos. La entidad fiscalizadora tiene un plazo determinado para concluir su investigación y emitir un informe sobre los hallazgos, lo que podría influir en la aprobación o rechazo de la operación.
Astara Mobility, que ha evolucionado desde su anterior denominación como SKBergé, ha estado en el centro de varias transacciones significativas en el mercado automotriz chileno. La reciente venta de la participación de Sigdo Koppers y la entrada del empresario chileno Eduardo Elberg, quien ahora posee un 17,6% de la empresa, son indicativos de la reconfiguración del sector. Esta dinámica podría tener repercusiones en la estrategia de mercado de Astara y su capacidad para competir con otras marcas establecidas en Chile.
La FNE ha enfatizado la importancia de mantener un mercado competitivo, y su investigación sobre la adquisición de Nissan por parte de Astara es un reflejo de su compromiso con esta misión. La entidad está facultada para actuar cuando se detectan operaciones que podrían afectar la competencia, y su intervención es fundamental para garantizar que los consumidores tengan acceso a opciones variadas y precios justos en el mercado automotriz.
A medida que la investigación avanza, se espera que tanto Astara como Nissan proporcionen información adicional que ayude a esclarecer los detalles de la transacción. La FNE también podría solicitar la opinión de expertos en economía y competencia para evaluar el impacto potencial de la operación en el mercado chileno. La transparencia en este proceso es esencial, ya que cualquier decisión que tome la FNE tendrá implicaciones significativas para el futuro de ambas empresas y para el sector automotriz en su conjunto.
