En el año 2025, los principales conglomerados de lujo y moda a nivel global enfrentaron una significativa caída en sus ingresos, reflejando un cambio en las dinámicas del mercado y las preferencias de los consumidores. Este fenómeno ha llevado a las marcas más icónicas a replantear sus estrategias y a buscar nuevas formas de adaptarse a un entorno económico desafiante.
Una de las empresas más afectadas fue Kering, el holding francés que agrupa a marcas de renombre como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga y Alexander McQueen. Según los informes, Kering reportó ingresos de 14.675 millones de euros, lo que representa una disminución del 13% en comparación con el año anterior. En el cuarto trimestre, las ventas cayeron un 9%, y los ingresos operativos recurrentes se situaron en 1.631 millones de euros. En particular, la marca Gucci experimentó una caída del 22% en sus ventas, alcanzando solo 5.992 millones de euros, mientras que Yves Saint Laurent vio una reducción del 8%. Otras marcas del conglomerado, como Balenciaga, también sufrieron descensos significativos.
A pesar de la caída en los ingresos, Kering destacó que las ventas de su red minorista operada directamente aumentaron un 4% en términos comparables, aunque los ingresos mayoristas disminuyeron un 6%. Esta disparidad sugiere que, aunque la marca enfrenta desafíos, hay segmentos que aún muestran potencial de crecimiento. Sin embargo, la caída en los ingresos no fue uniforme en todos los mercados. En Europa, las ventas cayeron un 11%, mientras que en América del Norte la disminución fue del 5%. En Asia, tanto Japón como la región de Asia-Pacífico experimentaron caídas del 16%.
Luca de Meo, CEO de Kering, comentó que el rendimiento de 2025 no refleja el verdadero potencial del grupo y aseguró que el equipo está comprometido en crear un Kering más ágil y eficiente, con el objetivo de mejorar el posicionamiento de la marca y las ventas, así como de fortalecer la generación de efectivo a largo plazo.
Por otro lado, LVMH, el mayor conglomerado de lujo del mundo, también reportó una caída en sus ventas. Con un total de ingresos de 80.807 millones de euros, LVMH experimentó una disminución del 5% en comparación con el año anterior. Al desglosar los resultados por segmento, se observó una caída del 9% en vinos y espirituosos, un 8% en moda, un 3% en perfumes y cosméticos, y un 1% en relojes y joyas. Esta tendencia de desaceleración en la demanda ha sido evidente desde 2023, afectando especialmente a mercados clave como China y Estados Unidos.
El segmento de vinos y espirituosos de LVMH, que incluye marcas icónicas como Moët & Chandon y Hennessy, vio una disminución del 25% en sus beneficios operativos. La empresa atribuyó esta caída a problemas relacionados con aranceles y una menor demanda local. A pesar de estos desafíos, LVMH logró mantener su cuota de mercado en el sector de champán, conservando el 22% de todos los envíos de esta denominación de origen.
En el ámbito de la moda, LVMH también enfrentó dificultades, con una caída del 13% en las ganancias, principalmente debido a fluctuaciones cambiarias desfavorables. Sin embargo, la marca Louis Vuitton continúa destacándose por su creatividad y su capacidad para ofrecer experiencias únicas a sus clientes.
La situación actual en el mercado del lujo plantea preguntas sobre el futuro de estas marcas icónicas. La caída en las ventas puede ser un indicativo de un cambio en las preferencias de los consumidores, quienes podrían estar buscando alternativas más sostenibles y accesibles. Además, la incertidumbre económica global y las tensiones comerciales han añadido presión a las marcas de lujo, que deben adaptarse rápidamente para sobrevivir en un entorno en constante cambio.
A medida que las marcas de lujo navegan por estos desafíos, es probable que veamos un aumento en la innovación y la diversificación de productos. Las empresas podrían enfocarse en fortalecer su presencia en línea y en mejorar la experiencia del cliente, así como en explorar nuevas colaboraciones y asociaciones que les permitan llegar a un público más amplio.
En resumen, el año 2025 ha sido un período de reflexión y adaptación para los conglomerados de lujo y moda. Con caídas significativas en sus ingresos, las marcas están obligadas a replantear sus estrategias y a buscar nuevas oportunidades para crecer en un mercado que está cambiando rápidamente. La capacidad de estas empresas para adaptarse y evolucionar será crucial para su éxito en los años venideros.
