El desarrollo de infraestructura hídrica en Chile ha cobrado una relevancia crucial en los últimos años, especialmente en regiones que enfrentan serias crisis de agua. En este contexto, Sacyr, una empresa española, ha presentado la mejor oferta económica para la concesión de una planta desaladora en la Región de Coquimbo, un proyecto que promete transformar el acceso al agua en esta zona afectada por la sequía.
La apertura de las ofertas económicas para el proyecto «Concesión Planta Desaladora para la Región de Coquimbo» se llevó a cabo recientemente, donde Sacyr Agua, una filial de Sacyr, se destacó al presentar la propuesta más atractiva para el Estado. En la licitación también participó el Consorcio PDAM Mamanchay, que incluye a las empresas COX Water y Cointer Chile. La inversión estimada para este proyecto asciende a US$318 millones, con un plazo de operación de 21 años desde su puesta en servicio provisional.
La ministra de Obras Públicas, Jessica López, enfatizó la importancia de este proyecto, señalando que representa un compromiso del gobierno del Presidente Gabriel Boric para asegurar el suministro de agua a los habitantes de Coquimbo y La Serena. «Es un proyecto emblemático, el primero que desarrollamos en nuestro país en alianza público-privada, y nos permitirá enfrentar la crisis hídrica con una infraestructura moderna y resiliente», afirmó López.
### Detalles del Proyecto Desalador
La planta desaladora no solo se enfocará en la producción de agua potable, sino que también incluirá obras marítimas, una planta de ósmosis inversa y una conducción de distribución de 18,7 kilómetros de longitud hasta los estanques de 8.000 m³ de capacidad total. La capacidad inicial de la planta será de 800 litros por segundo, con la posibilidad de ampliarse a 1.200 litros por segundo, beneficiando directamente a más de 540 mil personas en las comunas de La Serena, Coquimbo y Ovalle.
Sacyr ha destacado que esta será la primera planta desaladora destinada al consumo humano en la región de Coquimbo, un área que ha sido severamente afectada por la sequía. La empresa ha manifestado su compromiso con el desarrollo de soluciones sostenibles que respondan a los desafíos hídricos del país. Lucas de Marcos de la Torre, director general de Sacyr Agua en Chile, subrayó que la adjudicación de este proyecto representa un hito para la empresa y refuerza su presencia en la industria de la desalación.
«Este proyecto no solo fortalece nuestra presencia en la industria, sino que también nos permite aportar con nuestra experiencia internacional en desalación para mejorar la calidad de vida de miles de personas en la Región de Coquimbo», comentó De la Torre.
### Impacto en la Crisis Hídrica
La crisis hídrica en Chile ha sido un tema recurrente en los últimos años, afectando a diversas regiones del país. La sequía ha llevado a la implementación de medidas de emergencia y a la búsqueda de soluciones innovadoras para garantizar el acceso al agua. La planta desaladora en Coquimbo se presenta como una respuesta efectiva a esta problemática, ofreciendo una fuente alternativa de agua potable en una región que ha sufrido escasez.
La importancia de este tipo de proyectos radica no solo en la cantidad de agua que pueden producir, sino también en su capacidad para contribuir a la resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático. La desalación se ha convertido en una opción viable para países con acceso limitado a fuentes de agua dulce, y Chile no es la excepción.
Además, la planta desaladora de Coquimbo se enmarca dentro de una tendencia más amplia hacia la colaboración público-privada en el desarrollo de infraestructura crítica. Este enfoque permite la movilización de recursos privados para proyectos que, de otro modo, podrían ser difíciles de financiar solo con fondos públicos.
La adjudicación de este proyecto se espera que se concrete durante el primer trimestre de 2026, una vez que se evalúen las ofertas y se determine quién obtiene el mejor puntaje de acuerdo con las variables de licitación presentadas. La expectativa es que la planta comience a operar en un plazo razonable, contribuyendo así a mitigar la crisis hídrica en la región y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
En resumen, la concesión de la planta desaladora en Coquimbo por parte de Sacyr representa un avance significativo en la lucha contra la escasez de agua en Chile. Con una inversión considerable y un enfoque en la sostenibilidad, este proyecto no solo busca satisfacer las necesidades actuales de agua, sino también establecer un modelo a seguir para futuras iniciativas en el país.
