En la mañana del 28 de noviembre de 2025, el Instituto Nacional, una de las instituciones educativas más emblemáticas de Santiago, fue escenario de un violento incidente que dejó a tres profesoras agredidas y rociadas con bencina por un grupo de encapuchados. Este suceso ha generado una ola de preocupación en la comunidad educativa y en la sociedad en general, dado el contexto de violencia que ha afectado a diversas instituciones en el país.
La situación se desató alrededor de las 09:10 horas, cuando un grupo de individuos encapuchados ingresó al establecimiento portando material incendiario. Según el comunicado emitido por el Instituto Nacional, estos individuos no solo causaron desórdenes en la vía pública, sino que también se enfrentaron a Carabineros, quienes intentaron controlar la situación. Tras el enfrentamiento, los encapuchados reingresaron al colegio, donde agredieron físicamente a las profesoras y les arrojaron bencina, lo que representa un grave riesgo para la integridad de las víctimas.
### Contexto de la Violencia Escolar
La violencia en las escuelas ha sido un tema recurrente en Chile, especialmente en los últimos años. Este tipo de incidentes no son aislados y reflejan un problema más amplio que afecta a la sociedad chilena. La falta de control y la impunidad en ciertos sectores han llevado a que grupos radicales se sientan con la libertad de actuar sin temor a las consecuencias. La situación en el Instituto Nacional es un claro ejemplo de cómo la violencia puede infiltrarse en espacios que deberían ser seguros para los estudiantes y el personal educativo.
El Instituto Nacional, al condenar categóricamente cualquier acción que ponga en riesgo a las personas, se une a la creciente demanda de medidas más efectivas para garantizar la seguridad en las escuelas. La comunidad educativa ha expresado su preocupación por la falta de protección y apoyo en situaciones de crisis, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la efectividad de las políticas de seguridad implementadas por las autoridades.
### Medidas Adoptadas por el Instituto Nacional
Ante la gravedad de los hechos, el Instituto Nacional tomó la decisión de suspender las actividades de la Jornada Mañana y solicitar el retiro de los estudiantes como medida preventiva. Esta decisión, aunque necesaria, también refleja la urgencia de abordar el problema de la violencia en las escuelas de manera más integral. La suspensión de clases no solo afecta a los estudiantes, sino que también interrumpe el proceso educativo y genera un clima de incertidumbre en la comunidad escolar.
El establecimiento ha anunciado que las academias y talleres se reanudarán a partir del mediodía, mientras que la Jornada Tarde y el servicio de alimentación Junaeb operarán con normalidad. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es: ¿qué medidas se están tomando para prevenir que incidentes como este se repitan en el futuro?
La respuesta a esta pregunta es crucial para la seguridad de los estudiantes y el personal educativo. Es fundamental que las autoridades educativas y gubernamentales trabajen en conjunto para desarrollar estrategias que no solo aborden la violencia en el momento en que ocurre, sino que también prevengan su aparición. Esto incluye la implementación de programas de educación emocional, la promoción de un ambiente escolar seguro y la colaboración con las fuerzas de seguridad para garantizar la protección de todos los involucrados.
La comunidad educativa del Instituto Nacional, así como otras instituciones en el país, espera que este incidente sirva como un llamado a la acción para que se tomen medidas concretas y efectivas que garanticen la seguridad y el bienestar de todos los estudiantes y profesores. La violencia no debe ser parte de la experiencia educativa, y es responsabilidad de todos trabajar para erradicarla de nuestras escuelas.
