La economía chilena se encuentra en un momento crucial, ya que el próximo gobierno, que asumirá el 11 de marzo de 2026, se enfrentará a una serie de desafíos económicos que marcarán su gestión. A diferencia de hace cuatro años, cuando las prioridades eran estabilizar la economía y reducir la inflación, el nuevo mandatario deberá lidiar con un panorama más complejo, caracterizado por un bajo crecimiento y una crisis de seguridad que ha afectado a la población. Según las proyecciones, el crecimiento económico para este año se situará alrededor del 2,5%, lo que representa un promedio de menos del 2% durante el gobierno de Gabriel Boric, uno de los desempeños más débiles en las últimas tres décadas.
La situación económica actual no es un fenómeno aislado, sino que se ha gestado a lo largo de la última década, marcada por una baja productividad y problemas en la generación de empleo de calidad. A esto se suma un gasto fiscal que supera lo prudente y una creciente deuda pública, lo que ha deteriorado la salud fiscal del país. Los expertos advierten que Chile enfrenta un déficit fiscal crónico de aproximadamente el 2% del PIB. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, algunos desequilibrios macroeconómicos generados por la pandemia han sido resueltos en la administración saliente. La inflación ha disminuido a niveles cercanos al 3% anual, alejando los temores de un aumento de precios descontrolado.
### Desafíos Clave para el Nuevo Mandatario
Los analistas económicos han identificado varios desafíos clave que el nuevo gobierno deberá abordar. En primer lugar, se destaca la necesidad de acelerar el crecimiento económico. La mayoría de los expertos coinciden en que es urgente generar condiciones que permitan un crecimiento sostenible. Alejandro Fernández, de Gemines, enfatiza que esto requiere acciones en diversos ámbitos, incluyendo el mercado laboral y la educación. La creación de empleos de calidad es fundamental para mejorar la situación económica del país.
Por otro lado, la recuperación del mercado laboral es otro de los retos significativos. La tasa de desempleo se ha mantenido por encima del 8% durante más de 30 meses, lo que ha generado un debate sobre las causas de este deterioro. Hermann González, coordinador macroeconómico de Clapes UC, señala que las regulaciones laborales implementadas en los últimos años dificultan la reducción de la desocupación. Además, la nueva administración deberá lidiar con la necesidad de aprobar reformas económicas en un Congreso que no garantiza mayorías, lo que podría complicar la implementación de políticas efectivas.
Otro desafío crucial es la salud fiscal del país. La creciente deuda pública y los altos niveles de déficit requieren una consolidación fiscal creíble y sostenible. Andrés Pérez, economista jefe para Latinoamérica de Itaú, subraya la importancia de estabilizar la deuda pública y reconstruir los fondos soberanos. Esto es esencial para asegurar la estabilidad económica a largo plazo.
### Expectativas del Mercado y Proyecciones Económicas
Las expectativas del mercado para el primer año del nuevo gobierno son cautelosas. Según la última Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central, se anticipa una baja de 25 puntos base en la tasa de interés rectora, que cerraría el año en un 4,5%. Sin embargo, se prevé que esta tasa solo se recorte una vez más a finales de 2026. En términos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), las proyecciones apuntan a un crecimiento del 2,3% para 2026, similar al cierre de este año.
Un informe reciente de JP Morgan destaca que los grandes desafíos para el nuevo gobierno incluyen la aceleración del crecimiento económico y la eliminación de obstáculos en el mercado laboral. Los expertos coinciden en que es fundamental mejorar la productividad y generar un entorno propicio para la inversión privada. Esto implica modernizar el sistema de permisos ambientales y fomentar la inversión en capital humano.
La nueva administración también deberá enfrentar problemas de seguridad y delincuencia, que aunque no son directamente económicos, tienen un impacto significativo en la economía. La alta inmigración irregular y el crimen son factores que complican aún más la situación económica del país.
En resumen, el nuevo gobierno chileno enfrentará un panorama económico complejo que requerirá decisiones estratégicas y efectivas para abordar los desafíos de crecimiento, empleo y salud fiscal. La capacidad de la administración para implementar reformas y generar un entorno favorable para la inversión será crucial para el futuro económico de Chile.
