El gobierno chileno, bajo la administración de José Antonio Kast, está preparando una serie de reformas tributarias que buscan modificar el panorama fiscal del país. Una de las propuestas más destacadas es la reducción temporal del impuesto a las herencias y donaciones, una medida que podría tener un impacto significativo en la economía y en la planificación patrimonial de los ciudadanos. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha anunciado que el proyecto de ley será enviado al Congreso el 1 de abril, lo que marca un hito en la agenda fiscal del gobierno.
### Cambios Propuestos en el Impuesto a las Herencias
La ley actual establece que las donaciones y herencias están sujetas a un impuesto progresivo que puede alcanzar hasta el 25% para montos superiores a 1.200 Unidades Tributarias Anuales, equivalentes a aproximadamente $1.000 millones. La propuesta del gobierno contempla una reducción temporal de esta tasa, lo que podría incentivar a los contribuyentes a realizar donaciones o anticipar el pago de impuestos a la herencia. Esta medida busca no solo facilitar la transmisión de patrimonios, sino también anticipar ingresos fiscales que podrían ser necesarios para el financiamiento de otras iniciativas gubernamentales.
La idea es que, al ofrecer una tasa más baja durante un período determinado, los contribuyentes se sientan motivados a realizar donaciones en vida, lo que podría resultar en una recaudación más efectiva para el Estado. Sin embargo, este enfoque ha generado opiniones divididas entre expertos y autoridades fiscales. Algunos argumentan que la medida podría ser beneficiosa para la economía, ya que permitiría a las empresas familiares mantener su operación sin la presión de liquidar activos para pagar impuestos. Otros, sin embargo, advierten que podría ser una estrategia que comprometa la recaudación futura del Estado.
### Implicaciones para Empresas y Patrimonios Altos
La abogada Loreto Pelegri, experta en temas tributarios, ha señalado que la propuesta podría ser un incentivo para los altos patrimonios y las empresas familiares. En muchos países desarrollados, existen regímenes especiales que facilitan la continuidad de las empresas a través de exenciones o reducciones en el impuesto a la herencia, siempre que se cumplan ciertas condiciones, como mantener la empresa operando o conservar el empleo. En Chile, la falta de un régimen similar ha llevado a que muchas empresas se vean obligadas a vender activos o endeudarse para poder cumplir con sus obligaciones fiscales tras el fallecimiento de sus propietarios.
Pelegri destaca que la propuesta del gobierno podría ayudar a evitar que el impuesto a las herencias destruya empresas viables, permitiendo que estas continúen operando y generando empleo. Sin embargo, también advierte que la medida podría ser vista como regresiva, ya que solo afecta a un pequeño segmento de la población que maneja patrimonios significativos.
Por su parte, Michel Jorrattt, ex director del Servicio de Impuestos Internos, ha expresado su preocupación sobre el impacto a largo plazo de esta medida. Jorrattt argumenta que, aunque la reducción temporal del impuesto podría generar ingresos inmediatos, también podría resultar en una menor recaudación en el futuro, ya que se estaría incentivando a los contribuyentes a adelantar el pago de impuestos que, de otro modo, se recaudarían en el futuro. Además, señala que el impuesto a las herencias y donaciones en Chile es relativamente bajo en comparación con otros países, lo que plantea dudas sobre la efectividad de la medida para aumentar la recaudación fiscal.
### Perspectivas y Desafíos
La propuesta de reforma tributaria del gobierno de Kast se enmarca en un contexto económico complejo, donde la necesidad de aumentar la recaudación fiscal se enfrenta a la presión de mantener la actividad económica y el empleo. La posibilidad de reducir temporalmente el impuesto a las herencias y donaciones podría ser vista como una forma de estimular la economía, pero también plantea desafíos en términos de equidad y sostenibilidad fiscal.
Los expertos coinciden en que la implementación de esta medida requerirá un análisis cuidadoso de sus efectos a corto y largo plazo. La clave estará en encontrar un equilibrio entre incentivar la donación y la transmisión de patrimonios, y garantizar que el Estado pueda seguir financiando sus programas y servicios esenciales. En este sentido, el debate sobre la reforma tributaria en Chile está lejos de concluir, y se espera que la discusión en el Congreso sea intensa y multifacética, reflejando las diversas opiniones y preocupaciones de la sociedad chilena.