El índice de precios selectivo de acciones (Ipsa) ha mostrado un crecimiento notable en el último año, con un aumento del 6,07% en las ganancias de las empresas que lo componen entre enero y septiembre de este año. Este incremento ha llevado al Ipsa a alcanzar niveles récord, cerrando en 10.128,83 puntos. Sin embargo, las proyecciones para el próximo año sugieren que este crecimiento podría moderarse, a menos que se produzcan mejoras significativas en las condiciones macroeconómicas.
### Análisis de las Ganancias y Expectativas para 2026
Luis Ramos, gerente de Estrategia de Renta Variable de LarrainVial Research, ha compartido su perspectiva sobre el desempeño del Ipsa y las empresas que lo integran. Según sus análisis, se espera que las ganancias de las empresas bajo su cobertura aumenten un 18% al cierre de este ejercicio, pero para 2026, este crecimiento se moderaría a un 8%. Esta desaceleración en el crecimiento se atribuye a la necesidad de una reactivación en las condiciones macroeconómicas.
Ramos destaca que, aunque los reportes financieros del tercer trimestre han mostrado un crecimiento operacional, especialmente en empresas relacionadas con la demanda interna, la sostenibilidad de este crecimiento depende de la mejora en los márgenes operativos. «La tesis de crecimiento ha estado muy vinculada a expansiones en márgenes, que reflejan mejoras operacionales y estructuras de capital más robustas. Sin embargo, esta palanca de crecimiento se está agotando», explica.
Para que las empresas continúen creciendo, es fundamental que se reactive la economía. Ramos enfatiza que las compañías expuestas a la demanda interna dependen cada vez más de un entorno macroeconómico favorable. En este sentido, el cambio de ciclo político que se avecina podría ser un factor determinante para impulsar el crecimiento económico en 2026.
### El Impacto del Cambio Político en la Economía
El analista menciona que el cambio de ciclo político, especialmente tras las elecciones de diciembre, podría ofrecer un nuevo impulso a las empresas. Con José Antonio Kast como candidato favorito, se anticipa que este cambio podría generar un ambiente más propicio para el crecimiento económico. «Chile tiene las condiciones necesarias para despertar los espíritus animales y reactivar la economía», afirma Ramos, sugiriendo que un cambio hacia la derecha en el espectro político podría beneficiar a las empresas.
Ramos también señala que las compañías actualmente tienen niveles de rentabilidad más altos que en el pasado, lo que significa que cada punto adicional de crecimiento económico podría traducirse en mayores valorizaciones de las acciones. Sin embargo, advierte que el consenso actual sobre el alza del Ipsa se basa en la reducción de las primas por riesgo, lo cual no es necesariamente correcto. En su opinión, el rendimiento de la bolsa chilena en ciclos políticos anteriores ha estado más relacionado con las revisiones de las utilidades futuras de las empresas que con el pago de más por cada peso de utilidad.
En cuanto a las proyecciones del Ipsa, Ramos estima que el índice debería transitar entre 10.200 y 10.500 puntos en los próximos doce meses, basándose en las expectativas actuales. Sin embargo, advierte que la distancia entre los fundamentales y el precio actual del selectivo se está acortando, lo que requiere cambios en los supuestos que justifiquen los precios actuales.
Las expectativas de crecimiento para 2026 son optimistas, siempre y cuando se produzcan mejoras en las condiciones macroeconómicas. Ramos menciona que las compañías que han trabajado para mejorar sus márgenes, especialmente aquellas expuestas a la demanda interna, como el consumo discrecional y los bancos, están bien posicionadas para capturar los vientos positivos que podrían surgir en el futuro.
Además, menciona que sectores como los centros comerciales han demostrado una capacidad notable para generar utilidades positivas, no solo por la expansión de su espacio de arriendo, sino por su habilidad para monetizar esos espacios de manera efectiva. Esto indica que, a pesar de los desafíos, hay oportunidades significativas para el crecimiento en el mercado chileno.
En resumen, el futuro del Ipsa y de las empresas que lo componen dependerá en gran medida de la evolución de las condiciones macroeconómicas y del impacto que el cambio político pueda tener en la economía. Las expectativas son cautelosamente optimistas, pero se requiere un entorno favorable para que las empresas puedan seguir creciendo y generando valor para sus accionistas.
