La ministra vocera de gobierno, Camila Vallejo, ha enfrentado un torrente de críticas por parte de la oposición en relación a la gestión del Ejecutivo durante la emergencia provocada por los incendios en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía. Estos incendios han devastado más de 43 mil hectáreas y han dejado un saldo trágico de 21 fallecidos. La situación ha generado un clima de tensión política, donde las acusaciones de oportunismo y falta de eficacia han sido moneda corriente.
Desde el Partido Republicano, las críticas han sido especialmente contundentes. Ruth Hurtado, secretaria general de la agrupación, ha señalado que «la vara que ha dejado este gobierno es bien baja», refiriéndose a la gestión de la reconstrucción en las zonas afectadas. Por su parte, el exministro del Interior, Rodrigo Delgado, ha manifestado que la respuesta del gobierno a las emergencias ha sido tardía, sugiriendo que «desde el Presidente hacia abajo se llega tarde muchas veces». Estas afirmaciones han sido desmentidas por el Presidente Gabriel Boric, quien ha defendido la labor de las instituciones en la zona y ha acusado a la diputada electa de Republicanos, Paz Charpentier, de aprovechar la tragedia para hacer campaña.
En medio de este contexto, Vallejo ha hecho un llamado a la unidad nacional, enfatizando la importancia de centrarse en la emergencia y no en las críticas. Durante una actividad de recolección de ayuda en Peñalolén, la ministra destacó que es fundamental actuar colaborativamente, tanto desde el gobierno como desde el sector privado y la sociedad civil. «No queremos más oportunismo. No queremos simplemente la crítica fácil», afirmó, subrayando que el enfoque debe estar en ayudar a las familias afectadas por la catástrofe.
La ministra también se refirió a las declaraciones de Charpentier, quien había cuestionado la eficacia del gobierno en la gestión de la emergencia. Vallejo recordó que el presidente electo, José Antonio Kast, ha hecho un llamado a su sector para no utilizar la tragedia como una oportunidad política. «Es muy fácil para, sobre todo, algún parlamentario, de repente, llegar a la zona y ocupar el drama y la tragedia para sacarse una selfie», criticó Vallejo, sugiriendo que la política debe dejar de lado el espectáculo y centrarse en la acción efectiva.
En este sentido, la ministra hizo hincapié en que el Estado, a todos sus niveles, está trabajando en conjunto para enfrentar la emergencia. «Tenemos al Estado, a nivel central, a nivel local, a nivel regional, el mundo privado, la sociedad civil, trabajando», afirmó, reiterando que el objetivo es brindar apoyo a los damnificados y no caer en la trampa de la crítica destructiva. Vallejo también evitó hacer un llamado directo al presidente electo para que intervenga en la controversia, señalando que su mensaje ha sido constructivo y colaborativo.
La situación en el sur de Chile ha puesto de manifiesto no solo la gravedad de los incendios, sino también la fragilidad de la política en momentos de crisis. Las acusaciones de la oposición y las defensas del gobierno han generado un ambiente de polarización que podría dificultar la cooperación necesaria para abordar la emergencia de manera efectiva. La ministra Vallejo ha dejado claro que, aunque las críticas son parte del juego político, lo que realmente importa es la acción y la unidad en tiempos de crisis. La reconstrucción de las zonas afectadas y el apoyo a las familias damnificadas deben ser la prioridad, y es en este contexto donde se espera que tanto el gobierno como la oposición encuentren un terreno común para trabajar juntos en beneficio de los ciudadanos afectados por esta tragedia.
