En el marco del Día Internacional de la Felicidad, que se conmemora el 20 de marzo, se han dado a conocer los resultados del «Informe de Felicidad 2026» realizado por Ipsos. Este estudio, que abarcó a más de 23 mil personas en 29 países, incluido Chile, revela datos interesantes sobre el nivel de felicidad de los chilenos y los factores que influyen en su bienestar emocional.
Un dato destacado es que el 75% de los encuestados en Chile se declara «muy feliz» o «feliz», lo que coloca al país en línea con el promedio global del 74%. En el contexto latinoamericano, Chile ocupa el cuarto lugar, superado por México (84%), Colombia (83%) y Brasil (80%), pero por delante de Perú (73%) y Argentina (72%). A nivel mundial, Indonesia lidera la clasificación con un 85% de felicidad reportada, seguido por los Países Bajos y México.
### Factores que Contribuyen a la Felicidad
El informe también profundiza en los factores que contribuyen a la felicidad de los chilenos. Entre las razones más mencionadas, se encuentran el sentirse valorados (37%) y la relación con la familia e hijos (36%). Estos aspectos son cruciales para el bienestar emocional de las personas, ya que las relaciones interpersonales tienen un impacto significativo en la percepción de felicidad.
Sin embargo, la infelicidad en Chile está fuertemente ligada a factores externos, siendo la situación financiera la principal causa de descontento, con un 57% de los encuestados señalando este aspecto como un factor determinante. Este patrón se repite en 28 de los 29 países encuestados, lo que sugiere que la estabilidad económica es un pilar fundamental para el bienestar emocional.
A pesar de que la mayoría de los países reportan un aumento en los niveles de felicidad en comparación con el año anterior, Chile ha visto un incremento de solo un punto porcentual. En total, el 74% de los encuestados a nivel global se siente contento, mientras que el 18% asegura estar muy contento. Por otro lado, el 27% se declara no contento y un 5% señala no estar contento en absoluto.
### La Evolución de la Felicidad en Chile
Desde que Chile comenzó a participar en esta medición en 2017, el país ha experimentado un aumento notable en su nivel de felicidad, pasando de un 41% de personas que se declaraban felices en 2017 a un 79% en 2023. Este crecimiento es significativo, especialmente si se considera que en agosto de 2020, durante el primer año de la pandemia, solo un 35% de los chilenos se sentía feliz.
Los encuestados chilenos mencionan que las tres áreas de la vida que más contribuyen a su felicidad son sentirse queridos (44%), la familia y los hijos (42%) y la salud mental y bienestar (36%). Estos motivos son consistentes con el promedio global, aunque los porcentajes son ligeramente inferiores a nivel internacional (37%, 36% y 27%, respectivamente).
Karla Zamora, Gerenta de Estudios Cualitativos de Ipsos Chile, señala que «el reconocimiento es clave para el bienestar: cuando las personas se sienten valoradas, su felicidad sube; cuando fallan las finanzas o la salud mental, se erosiona la sensación de control». Este comentario resalta la importancia de la percepción de valor y apoyo en las relaciones personales como un motor de felicidad.
Por otro lado, las razones que más mencionan quienes se consideran infelices en Chile son la situación financiera (59%), la salud mental y bienestar (39%) y la salud física (27%). Este patrón se refleja en la tendencia global, donde la situación financiera es la principal causa de infelicidad en todos los países, excepto en los Países Bajos.
La relación entre ingresos y felicidad también es notable. En Chile, el 89% de las personas con ingresos altos se declara feliz, mientras que en el segmento de ingresos bajos, esta cifra desciende a un 70%. Para quienes tienen ingresos bajos, el principal impulsor de la felicidad es la familia y los hijos (45%), mientras que para los de ingresos medios, se destaca el sentirse apreciado y amado (43%). En el caso de los ingresos altos, la familia y los hijos también son un factor importante (44%). Sin embargo, la situación financiera se convierte en la principal causa de infelicidad para los encuestados de ingresos medios (62%) y bajos (60%). En contraste, para los de ingresos altos, la salud física es el factor que más contribuye a su infelicidad (47%).
La encuesta revela que, aunque el dinero no compra la felicidad, sí influye en la tranquilidad mental. Zamora concluye que «cuando baja la incertidumbre a fin de mes, sube el espacio mental para el cariño, el descanso y la salud». Este análisis pone de manifiesto la compleja relación entre la economía personal y el bienestar emocional, sugiriendo que una mayor estabilidad financiera puede liberar recursos mentales para cultivar relaciones significativas y cuidar de la salud mental.