En un evento reciente organizado por el Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (ICARE), José Antonio Kast, presidente electo de Chile, presentó su visión sobre las prioridades económicas del país. Con un tono ligero y humorístico, Kast abordó temas cruciales como la salud, la educación y la seguridad ciudadana, pero también se centró en cuestiones más controvertidas, como la Ley de Amarre y el ajuste fiscal necesario para estabilizar la economía chilena.
La presentación de Kast se caracterizó por su enfoque directo y su crítica a las políticas del gobierno saliente. En particular, se refirió a la Ley de Amarre, una iniciativa que ha generado divisiones en el Congreso y que, según Kast, representa un gasto irresponsable. «No podemos gastar más de lo que ingresamos», afirmó, enfatizando la importancia de un ajuste fiscal que respete la voluntad de la ciudadanía. Kast argumentó que discutir una ley de este tipo en el último mes de gobierno es un intento de eludir la responsabilidad fiscal y una falta de respeto hacia los ciudadanos.
### Críticas a la Ley Miscelánea y el Ajuste Fiscal
Kast no se detuvo en su crítica a la Ley de Amarre; también cuestionó la llamada Ley Miscelánea, que surgió en el contexto del proyecto de reajuste del sector público. En su discurso, instó al Parlamento a rechazar esta ley, argumentando que no es apropiado incluir cambios estructurales en una ley de reajuste. «Esto no es jugar con las reglas que la sociedad necesita», dijo, sugiriendo que tales acciones solo aumentan la frustración de los ciudadanos.
El presidente electo también hizo hincapié en la necesidad de un ajuste fiscal, un tema que ha estado en el centro del debate económico en Chile. Kast mencionó que nunca antes había habido tanto debate sobre la salud de las finanzas públicas, y que era evidente que el país estaba gastando más de lo que podía permitirse. Aunque su propuesta de ajuste fiscal ha generado escepticismo entre algunos economistas, Kast se mostró optimista, sugiriendo que el país podría encontrar un camino hacia la estabilidad económica sin recurrir a medidas drásticas como las que se han visto en Argentina.
«No usamos motosierras», afirmó, refiriéndose a la estrategia del gobierno argentino de Javier Milei, que ha sido criticada por su enfoque agresivo en la reducción del gasto público. Kast enfatizó que cada país tiene su propia realidad y que es posible lograr un ajuste fiscal sin recurrir a medidas extremas.
### Guiños a Quiroz y la Formación del Gabinete
Durante su presentación, Kast también hizo referencia a Jorge Quiroz, quien se perfila como su futuro ministro de Hacienda. Aunque no confirmó oficialmente su nombramiento, Kast hizo varios guiños hacia Quiroz, destacando su experiencia y su papel como asesor económico. La mención de Quiroz fue bien recibida por la audiencia, que aplaudió su crítica a las políticas de bonos que, según él, no han tenido el efecto deseado en la reducción de la pobreza.
Además de Quiroz, Kast mencionó a otros posibles miembros de su gabinete, como Martín Arrau, quien ha sido mencionado como un candidato para el Ministerio de Obras Públicas. Kast se mostró abierto a la colaboración con diversos actores políticos y económicos, señalando que su equipo ha estado trabajando en el diseño de políticas públicas desde hace tiempo.
En el marco de las preguntas y respuestas, Kast también abordó el tema de la permisología, un aspecto que ha generado preocupación entre los inversores. Relató un caso específico en el norte de Chile, donde un proyecto de inversión se vio afectado por problemas relacionados con la fauna local. Kast sugirió que, en lugar de complicar los procesos de inversión, se deberían buscar soluciones prácticas que permitan avanzar en el desarrollo económico sin sacrificar los estándares ambientales.
Kast concluyó su presentación con un tono optimista, recordando a la audiencia que, a pesar de los desafíos, todo estará bien. Su mensaje fue claro: está dispuesto a enfrentar los problemas económicos de Chile con un enfoque pragmático y colaborativo, buscando siempre el bienestar de la ciudadanía. La presentación dejó entrever que su administración buscará un equilibrio entre el desarrollo económico y la responsabilidad fiscal, un desafío que será crucial en los próximos años.
