El Fondo Nacional de Salud (Fonasa) ha hecho oficial el reajuste de aranceles para las clínicas, estableciendo un incremento del 1,77% que entrará en vigencia el 16 de marzo de 2026. Este ajuste ha generado descontento en el sector de la salud, ya que se considera que está muy por debajo de la inflación del año anterior, que cerró en un 3,5%. La situación plantea importantes retos tanto para las clínicas como para el nuevo gobierno, que busca abordar las listas de espera y mejorar la atención en salud pública.
### Reajuste de Aranceles y Reacciones del Sector Salud
Desde hace más de un mes, las clínicas habían anticipado de manera extraoficial que Fonasa realizaría un reajuste en los aranceles de las prestaciones que ofrecen. Sin embargo, la cifra final ha generado una fuerte reacción en el sector. Las clínicas, especialmente las de menor tamaño y los prestadores ambulatorios, han expresado su preocupación, argumentando que el reajuste no solo es insuficiente, sino que también perpetúa una brecha creciente entre los aranceles de Fonasa y el índice de precios al consumidor (IPC).
Un análisis realizado por actores del sector estima que la diferencia acumulada en la última década entre el arancel de Fonasa y el IPC supera el 20%. Esta situación ha llevado a muchos prestadores a cuestionar la sostenibilidad de sus operaciones, ya que los costos de atención y los insumos médicos han aumentado significativamente en los últimos años. La falta de un ajuste acorde a la inflación podría poner en riesgo la calidad de atención que reciben los pacientes.
### Desafíos para el Nuevo Gobierno y la Dirección de Fonasa
El nuevo gobierno, encabezado por el Presidente José Antonio Kast, ha identificado la atención de salud como una de sus prioridades. En su programa, se plantea la necesidad de abordar las listas de espera, un problema que ha afectado a miles de pacientes en el sistema público. Para ello, se propone ampliar los convenios de Fonasa con prestadores privados, facilitando así la derivación de pacientes desde el sistema público hacia el privado.
César Oyarzo, quien ha sido nombrado como nuevo director de Fonasa, se enfrenta a un desafío significativo. Con una deuda acumulada del Estado con las clínicas que asciende a aproximadamente $476 mil millones (unos US$523 millones), la situación financiera de Fonasa es crítica. Este monto representa un aumento del 27% en comparación con el año anterior, lo que ha llevado a las clínicas a reclamar por el retraso en los pagos por la atención de pacientes afiliados a Fonasa.
La ministra de Salud, May Chomali, ha destacado la importancia de resolver esta deuda y mejorar la relación entre Fonasa y los prestadores de salud. La situación actual no solo afecta a las clínicas, sino que también repercute en la calidad de atención que reciben los pacientes, quienes pueden experimentar demoras en la atención y en la programación de procedimientos médicos.
### Perspectivas Futuras y Necesidades del Sector
El reajuste de aranceles y la deuda del Estado con las clínicas son solo algunos de los problemas que enfrenta el sector salud en Chile. La necesidad de un enfoque más integral que contemple tanto el financiamiento adecuado como la mejora de la infraestructura y los recursos humanos es evidente. La implementación de políticas que busquen equilibrar las necesidades de los prestadores de salud con las expectativas de los pacientes es crucial para garantizar un sistema de salud más eficiente y equitativo.
Los próximos meses serán determinantes para el nuevo gobierno y para Fonasa, ya que deberán trabajar en conjunto con el sector privado para encontrar soluciones que beneficien a todos los actores involucrados. La atención de salud es un tema sensible que afecta a millones de chilenos, y es fundamental que se tomen decisiones informadas y responsables que aseguren un acceso equitativo y de calidad a los servicios de salud.