A solo un mes de asumir el cargo, Jorge Quiroz, el nuevo ministro de Hacienda de José Antonio Kast, se enfrenta a un panorama fiscal más complicado de lo que se esperaba. El equipo económico que lo acompaña, compuesto por cinco economistas, ingenieros y abogados, se encuentra en una carrera contra el tiempo para diseñar un plan que aborde el déficit fiscal heredado del gobierno de Gabriel Boric. Este déficit, que se estima en un 2,8% del PIB para 2025, es significativamente mayor al 2% que se había proyectado anteriormente, lo que plantea un desafío monumental para el nuevo gobierno.
La situación se complica aún más con el déficit estructural, que podría alcanzar el 3%, muy por encima del 1,1% que se había comprometido en el Presupuesto 2025. Este escenario ha llevado a expertos a comparar la situación con un partido de fútbol en el que el nuevo gobierno comienza perdiendo 3-0. Alejandro Weber, decano de Economía en la USS, señala que Quiroz debe ajustar su estrategia y objetivos desde el inicio para poder enfrentar este desafío.
### Ajustes Necesarios en el Plan Fiscal
El equipo de Quiroz ha tenido que reconsiderar su plan original de recortes fiscales, que contemplaba un ajuste de 6.000 millones de dólares en un plazo de 18 meses. Tras el reconocimiento del ministro Grau sobre el deterioro fiscal, Quiroz ha insinuado que la ruta de recortes podría modificarse. «El orden de magnitud sigue siendo el mismo, pero el plazo podría diferir dependiendo de las circunstancias que observemos», comentó Quiroz, lo que indica que la flexibilidad será clave en su enfoque.
El nuevo ministro ha prometido presentar un plan fiscal integral que busque restaurar la disciplina fiscal y el prestigio de las instituciones. Este plan se basará en tres ejes: terminar con los abusos, aumentar la eficiencia en el gasto y mantener una postura de austeridad y respeto por el dinero público. Sin embargo, dentro del Partido Republicano, hay consenso en que la estrategia de recortes deberá ser revisada, dado el contexto fiscal adverso que heredarán.
Agustín Romero, diputado republicano y miembro de la Comisión de Hacienda, sugiere que el nuevo gobierno debería ser transparente sobre la imposibilidad de cumplir con la meta de déficit fiscal estructural del 1,1% para 2026. La sobrestimación de los ingresos fiscales y el saldo negativo heredado hacen que este objetivo sea poco realista. Romero enfatiza que, aunque el camino hacia un balance fiscal del 0% para 2029 es deseable, es fundamental establecer metas alcanzables que no pongan en riesgo la estabilidad económica del país.
### La Importancia del Presupuesto 2027
El diseño del Presupuesto 2027 será crucial para el nuevo gobierno, ya que será un indicador de su capacidad para manejar el ajuste fiscal en medio de un entorno complicado. Alejandro Weber advierte que la meta de déficit estructural del 0% hacia 2029 podría ser una carga innecesaria, considerando la herencia fiscal que recibe. Propone que un déficit del 1% del PIB podría ser un objetivo más viable, siempre y cuando se logre aumentar los ingresos fiscales y reducir el gasto.
El nuevo gobierno también se enfrenta a la presión de la oposición, que podría complicar la implementación de recortes necesarios. La Ley de Responsabilidad Fiscal, que otorga 90 días al nuevo gobierno para establecer metas fiscales, añade un nivel adicional de estrés a la planificación fiscal. La reforma tributaria, que se presentará el 1 de abril, incluirá una propuesta para reducir el impuesto corporativo del 27% al 23%, lo que podría generar un debate intenso en el Congreso, especialmente dado el contexto de recaudación fiscal actual.
El ministro Grau ha señalado que la recaudación del impuesto de primera categoría ha disminuido, lo que plantea dudas sobre la viabilidad de las promesas de reducción de impuestos del nuevo gobierno. La discusión sobre la rebaja de impuestos no será sencilla, y el gobierno de Kast deberá tener una estrategia clara para comunicar los beneficios de estas medidas a la ciudadanía.
En resumen, Jorge Quiroz y su equipo se encuentran ante un desafío monumental en la gestión fiscal del nuevo gobierno. Con un déficit mayor al esperado y la necesidad de ajustar sus planes, la capacidad de Quiroz para navegar este complejo panorama fiscal será crucial para el éxito de la administración de Kast. Las decisiones que se tomen en los próximos meses no solo afectarán la economía inmediata, sino que también sentarán las bases para la estabilidad fiscal a largo plazo en Chile.
