El dominio del inglés en Chile ha sido objeto de análisis en los últimos años, especialmente a la luz de los resultados del EF English Proficiency Index (EF EPI) 2025. Este informe, que evalúa las habilidades en inglés de adultos en 123 países, ha colocado a Chile en el puesto 54, con un puntaje de 488. A pesar de estar en la zona media del ranking, los resultados revelan importantes brechas que deben ser abordadas para mejorar la competencia lingüística en el país.
**Desempeño Regional en el Aprendizaje del Inglés**
Los resultados del EF EPI 2025 muestran diferencias significativas en el dominio del inglés según las regiones de Chile. La Región Metropolitana lidera el ranking nacional con un puntaje de 560, seguida de cerca por Valparaíso (559) y Biobío (558). Estas cifras indican que las áreas urbanas, donde hay mayor acceso a recursos educativos y oportunidades de práctica, tienden a tener un mejor desempeño en el aprendizaje del idioma.
Por otro lado, las regiones con los puntajes más bajos son Atacama (384) y Los Lagos (456). Estas disparidades sugieren que las regiones más alejadas de los centros urbanos enfrentan desafíos adicionales, como la falta de acceso a cursos de inglés de calidad y la escasez de hablantes nativos o entornos donde se pueda practicar el idioma. La situación es preocupante, ya que el inglés se ha convertido en una herramienta esencial para el desarrollo profesional y personal en un mundo cada vez más globalizado.
En términos de sectores productivos, los resultados también varían. Aquellos que trabajan en estrategia y gestión de proyectos son los que alcanzan el mejor desempeño, con un puntaje de 624. Les siguen los profesionales de IT (593) y recursos humanos (579). Sin embargo, los estudiantes, que deberían estar en la cúspide de su aprendizaje, presentan los puntajes más bajos con 453. Esto refleja una brecha persistente en la enseñanza del inglés durante la etapa formativa, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en la empleabilidad de los jóvenes.
**Diferencias Generacionales y de Género en el Dominio del Inglés**
El análisis del EF EPI también revela que el dominio del inglés tiende a mejorar con la experiencia laboral y la exposición a entornos profesionales. El grupo de edad de 26 a 30 años se destaca como el más competente, alcanzando un puntaje de 592. Este grupo es seguido por aquellos de 31 a 40 años (565) y los jóvenes de 21 a 25 (538). En contraste, los puntajes más bajos se concentran en el segmento de 18 a 20 años, que solo alcanzan 437 puntos. Esto sugiere que los jóvenes recién egresados del sistema educativo pueden no estar recibiendo la formación necesaria para enfrentar el mercado laboral global.
Las personas mayores de 40 años, por su parte, logran un puntaje de 515, lo que indica que la experiencia y la exposición a situaciones laborales han contribuido a mejorar sus habilidades en inglés. Sin embargo, la brecha de género sigue siendo un tema relevante. Los hombres obtuvieron un puntaje promedio de 529, mientras que las mujeres alcanzaron 505. Aunque esta diferencia se ha ido reduciendo con el tiempo, sigue existiendo un desafío que debe ser abordado para garantizar la igualdad de oportunidades en el aprendizaje del idioma.
El informe también destaca que, a nivel global, la expresión oral es una de las habilidades más débiles, y Chile no es la excepción. Con un puntaje de 439 en expresión oral, el país se alinea con la tendencia mundial, lo que sugiere que tanto en el ámbito educativo como en el profesional, se debe poner un mayor énfasis en la práctica de esta habilidad. La lectura y la comprensión auditiva son áreas donde Chile muestra un mejor desempeño, con puntajes de 535 y 499, respectivamente.
A medida que el mundo se vuelve más interconectado, el dominio del inglés se convierte en un factor clave para el desarrollo personal y profesional. Las diferencias regionales, generacionales y de género en las habilidades lingüísticas en Chile subrayan la necesidad de implementar políticas educativas más efectivas y accesibles. Esto no solo beneficiará a los individuos, sino que también contribuirá al crecimiento económico y social del país en su conjunto. La inversión en la enseñanza del inglés y la creación de entornos donde se pueda practicar el idioma son pasos cruciales para cerrar estas brechas y preparar a las futuras generaciones para un mundo globalizado.
