Recientemente, Kaufmann, un reconocido concesionario de Mercedes-Benz, ha tomado la decisión de presentar dos demandas judiciales con el objetivo de recuperar parte de los fondos que invirtió en el fallido proyecto de arriendo de vehículos Awto. Este proyecto, que se lanzó con grandes expectativas en 2016, se declaró en quiebra en marzo de 2025, debido a problemas de financiamiento y cambios en el mercado que afectaron su viabilidad. Las demandas fueron interpuestas por Kaufmann S.A. Vehículos Motorizados contra Karsharing SpA, por un monto de $2.009 millones, y contra Awto Latam SpA, por $641 millones. En total, la empresa busca el cobro y embargo de $2.650 millones, más los reajustes e intereses correspondientes. Las acciones legales se están tramitando en el 2º y 6º Juzgado Civil, donde ya se han emitido órdenes de ejecución y embargo.
La historia de Awto comenzó en Chile en julio de 2016, cuando la empresa contaba con una flota de 45 vehículos y 5 estaciones, tras una inversión inicial de US$2 millones por parte del Grupo Kaufmann. Con el tiempo, Awto se expandió a otras ciudades como Viña del Mar, Concón, Valparaíso y Concepción. En 2019, la empresa dio un paso importante al ingresar al mercado argentino mediante una alianza con Nissan, aunque esta colaboración se disolvió posteriormente, dando paso a un acuerdo con Chevrolet. Un hito significativo ocurrió en 2021, cuando Awto logró una ronda de inversión serie A por US$6 millones, liderada por Kaufmann y Zurich AGF, lo que permitió a la empresa trazar un ambicioso plan de expansión hacia Brasil y Colombia, con el objetivo de contar con una flota de 1.000 vehículos en 2022.
Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse. Kaufmann argumenta en sus demandas que, entre 2015 y 2016, las sociedades del grupo diseñaron y estructuraron un nuevo modelo de negocio que consistía en el arrendamiento de vehículos por minutos, horas, días y meses. Este modelo dio origen a Karsharing SpA, bajo la marca Awto. Sin embargo, en los últimos años, las condiciones del mercado han cambiado drásticamente, lo que ha llevado a una disminución en la demanda de los servicios ofrecidos por Karsharing/Awto. Esto, combinado con la dificultad para acceder a financiamiento adicional, hizo que el negocio se volviera insostenible, lo que llevó a los accionistas de Awto Latam SpA a optar por la liquidación de la empresa en marzo de 2025.
Kaufmann ha manifestado que, para proteger su imagen corporativa, ha apoyado a Karsharing en el cumplimiento de sus obligaciones con terceros, realizando pagos por subrogación. A pesar del crecimiento inicial de Awto, que le permitió acceder a financiamiento a través de aumentos de capital y financiamiento directo, la situación cambió drásticamente. Las entidades financieras, que inicialmente confiaron en el respaldo del Grupo Kaufmann, comenzaron a exigir garantías adicionales, lo que complicó aún más la situación financiera de Karsharing.
Para respaldar sus reclamaciones, Kaufmann ha presentado dos reconocimientos de deuda emitidos por las sociedades demandadas ante la Notaría de Santiago. En el reconocimiento de deuda de Awto Latam, se establece que la empresa reconoce deber y adeudar a Kaufmann la suma de $641.235.900. Por su parte, el reconocimiento de deuda de Karsharing indica que esta sociedad reconoce deber y adeudar a Kaufmann la cantidad de $2.009.654.438. A pesar de la gravedad de la situación, Kaufmann ha optado por no hacer comentarios adicionales sobre el caso.
La situación de Awto es un reflejo de los desafíos que enfrentan muchas startups en el sector de movilidad y transporte, donde la competencia y las condiciones del mercado pueden cambiar rápidamente. La historia de esta empresa es un recordatorio de la importancia de una planificación financiera sólida y la necesidad de adaptarse a un entorno en constante evolución. A medida que el caso avanza en los tribunales, será interesante observar cómo se desarrollan las negociaciones y si Kaufmann logra recuperar los fondos invertidos en este ambicioso pero fallido proyecto.
