El reciente debate en la Comisión de Educación del Senado sobre el nuevo sistema de financiamiento para la educación superior ha puesto de manifiesto las preocupaciones del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) respecto a los riesgos fiscales asociados al nuevo mecanismo, conocido como FES. Este sistema busca reemplazar el Crédito con Aval del Estado (CAE) y ha generado un intenso análisis sobre su viabilidad y sostenibilidad financiera.
La presidenta del CFA, Paula Benavides, junto a otros miembros del consejo, presentó un informe que destaca la necesidad de considerar los desembolsos del FES como un gasto fiscal, en lugar de un activo. Esta distinción es crucial, ya que afecta directamente el balance fiscal estructural del país. Según Benavides, el diseño actual del FES no cumple con los criterios necesarios para ser clasificado como un activo financiero, lo que implica que los desembolsos deben ser contabilizados como gastos y las contribuciones de los usuarios como ingresos.
### Implicaciones del FES en el Déficit Fiscal
El CFA ha advertido que la implementación del FES podría tener un impacto significativo en el déficit fiscal del país. La presidenta del consejo subrayó que, si se considera el mecanismo del FES de manera aislada, se proyecta un ahorro neto negativo en el año diez, estimado en $358.500 millones de pesos para 2025, lo que representa un 0,09% del PIB. A largo plazo, en un horizonte de 74 años, el ahorro neto promedio anual también sería negativo, alcanzando los $118.391 millones de pesos, equivalente al 0,03% del PIB.
Estos datos sugieren que el FES podría ampliar el déficit fiscal, lo que podría tener repercusiones en la capacidad del Estado para financiar otros programas y servicios esenciales. La presidenta del CFA enfatizó que es fundamental que los informes financieros relacionados con proyectos de ley de gran relevancia fiscal consideren horizontes de análisis más amplios para evaluar adecuadamente sus efectos a largo plazo.
### Riesgos Identificados por el Consejo Fiscal Autónomo
Durante la presentación, el CFA identificó varios riesgos que podrían afectar el resultado fiscal del FES. Entre los más destacados se encuentran:
1. **Composición de Estudiantes No Contribuyentes**: Existe el riesgo de que un número significativo de estudiantes no contribuya al sistema, o que lo haga con montos insuficientes. Esto podría reducir las contribuciones esperadas y, por ende, los ingresos del FES.
2. **Subestimación de Desembolsos**: El CFA advirtió sobre la posibilidad de que los desembolsos asociados a los aranceles regulados sean subestimados. Un aumento real en estos aranceles podría incrementar de manera permanente el gasto del FES, generando un costo fiscal adicional a largo plazo.
3. **Incertidumbre en Ingresos y Gastos**: Tanto los ingresos como algunos gastos contabilizados sobre la línea están expuestos a incertidumbres que podrían afectar la estabilidad del sistema. Benavides destacó la importancia de realizar simulaciones sobre distintos escenarios de riesgo para anticipar posibles desviaciones en los resultados fiscales proyectados.
El CFA ha solicitado a la Dirección de Presupuestos (Dipres) que realice simulaciones sobre estos escenarios, aunque solo algunos de ellos han sido desarrollados conforme a lo requerido. La presidenta del CFA subrayó que la incorporación sistemática de ejercicios de sensibilidad o estrés permitiría anticipar desviaciones y fortalecer la capacidad de mitigación ante riesgos que amenacen la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En este contexto, el CFA ha instado a que se realicen análisis más exhaustivos y que se consideren los efectos a largo plazo de las políticas fiscales. La necesidad de un enfoque más riguroso en la evaluación de los proyectos de ley es esencial para garantizar la salud fiscal del país y la sostenibilidad del nuevo sistema de financiamiento educativo.
El debate sobre el FES y sus implicaciones fiscales es un tema que seguirá generando discusión en el ámbito político y económico. La capacidad del Estado para gestionar sus finanzas de manera efectiva será crucial para el éxito de este nuevo sistema y para la educación superior en el país.
