La reciente controversia en torno a la empresa Iansa ha captado la atención del sector financiero y legal en Chile. Tres exdirectores de la compañía, Phillip Murnane, Catherine Tornel y Jade Moore, han solicitado la anulación de las multas impuestas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) debido a una supuesta infracción al deber de abstención. Esta situación ha generado un debate sobre la proporcionalidad de las sanciones y la interpretación de las normativas vigentes en el mercado de valores.
### Contexto de la Sanción
La CMF impuso multas de 6.700 UF (más de 265 millones de pesos) a cada uno de los exdirectores, lo que ha sido calificado por sus defensores como “totalmente desproporcionado” en comparación con sanciones anteriores en casos similares. La comisionada Catherine Tornel, quien votó en disidencia, argumentó que la multa debería ser significativamente menor, sugiriendo 500 UF, ya que consideraba que la operación en cuestión no había derivado en un beneficio personal para los ejecutivos sancionados.
La controversia se centra en la interpretación de la Ley del Mercado de Valores (LMV), que establece el deber de abstención para los directores y ejecutivos de las empresas que cotizan en bolsa. Según los abogados de los exdirectores, la operación que llevó a la sanción no implicó el uso de información privilegiada ni causó perjuicio al mercado, lo que refuerza su argumento de que las multas son excesivas.
Iansa, una sociedad anónima abierta, tiene como accionistas mayoritarios a ED&F Man Chile Holdings SpA y Sociedad de Inversiones Campos Chilenos S.A., que controlan indirectamente el 93% de las acciones de la empresa. La estructura de propiedad y la influencia de estos grupos en la toma de decisiones de Iansa son aspectos que también han sido objeto de análisis en este caso.
### Proceso de Venta y Negociaciones
La situación se complica aún más al considerar el contexto de las negociaciones de venta del negocio de alimentos para mascotas de Iansa. Desde 2020, la empresa había estado evaluando la posibilidad de vender esta división, y aunque inicialmente se llevaron a cabo negociaciones con Empresas Tucapel, estas no prosperaron. A finales de 2022, Iansa reactivó el proceso de venta con la ayuda de BTG, lo que fue comunicado a la CMF como un hecho reservado.
Sin embargo, para abril de 2023, el proceso de venta había fracasado debido a la falta de interesados. A pesar de esto, los exdirectores realizaron transacciones en la Bolsa de Valores de Santiago entre junio y julio de 2023, lo que llevó a la CMF a formular cargos en su contra por infracción al deber de abstención. La defensa sostiene que, dado que el proceso de venta no se concretó, no hubo un beneficio personal derivado de sus acciones.
La autodenuncia presentada por ED&F Chile en noviembre de 2024, en la que se solicitó el beneficio de colaboración para los ejecutivos, también ha sido un punto clave en la argumentación de los exdirectores. A pesar de reconocer los hechos, argumentaron que no ameritaban una sanción, ya que no hubo uso de información privilegiada ni un impacto negativo en el mercado.
### Implicaciones y Reacciones
La decisión de la CMF de sancionar a Murnane y Moore, mientras que se levantaron los cargos contra Dennis Trzeciak, ha generado reacciones mixtas en el sector. Algunos analistas consideran que la CMF está enviando un mensaje claro sobre la importancia de la transparencia y el cumplimiento de las normativas, mientras que otros critican la falta de coherencia en la aplicación de las sanciones.
La postura de la comisionada Tornel, quien ha votado en disidencia en varias ocasiones, refleja una visión crítica dentro del consejo de la CMF. Su llamado a una revisión de las multas impuestas podría abrir la puerta a un debate más amplio sobre la regulación del mercado de valores en Chile y la necesidad de establecer criterios más claros y equitativos para la imposición de sanciones.
A medida que avanza el proceso judicial, la atención se centrará en cómo la Corte de Apelaciones abordará el reclamo de ilegalidad presentado por los exdirectores. La resolución de este caso podría tener repercusiones significativas no solo para Iansa, sino también para otras empresas que operan en el mercado de valores chileno, ya que sentará un precedente sobre la interpretación de las normativas y la proporcionalidad de las sanciones impuestas por la CMF.
