La ciudad de Rancagua, ubicada en la región de O’Higgins, ha dado un paso significativo hacia la modernización de su sistema de transporte público al eliminar el pago en efectivo en los microbuses. Desde el 29 de agosto de 2025, los usuarios ya no podrán utilizar monedas ni billetes para abonar sus pasajes, consolidando así un sistema 100% digital que había comenzado su marcha blanca a principios de año. Este avance no solo busca facilitar el acceso al transporte, sino también posicionar a Rancagua como una ciudad innovadora y eficiente en términos de movilidad urbana.
**Transformación Digital en el Transporte Público**
El alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, ha destacado la importancia de esta transformación, afirmando que «Rancagua avanza con paso firme hacia un sistema de transporte público más moderno, más seguro y eficiente». La digitalización del pago es vista como una herramienta que no solo mejora la experiencia de viaje de los ciudadanos, sino que también promueve un entorno más seguro al reducir el manejo de efectivo en los microbuses.
El nuevo sistema de pago electrónico opera en varias líneas de microbuses, incluyendo la 100 Circunvalación, 200 Isabel Riquelme, 300 Cachapoal, 400 Manzanal, 599 25 de Febrero y 600 Cordillera. Todos los vehículos de estas rutas están equipados con validadores de la empresa Bipay, que ha sido pionera en la implementación de este tipo de tecnología en la ciudad. Durante la fase de prueba, se registraron más de 460 mil validaciones electrónicas, lo que demuestra la aceptación y adaptación de los usuarios a este nuevo sistema.
**Opciones de Pago y Recarga**
A partir de ahora, los usuarios de transporte público en Rancagua deberán utilizar exclusivamente opciones de pago digital. Las alternativas incluyen tarjetas Bipay en sus versiones Tarifa Normal y Persona Mayor, la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE), la aplicación BipayWallet mediante código QR, así como tarjetas bancarias de crédito, débito o prepago. Esta variedad de opciones busca garantizar que todos los ciudadanos, independientemente de su situación económica, puedan acceder al transporte público sin inconvenientes.
La Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de O’Higgins, Flavia González Urzúa, ha enfatizado que el pago electrónico con Bipay no es solo una herramienta tecnológica, sino una mejora concreta en la experiencia de viaje de los rancagüinos. La implementación de este sistema también se alinea con las tendencias globales hacia la digitalización y la sostenibilidad en el transporte urbano.
Para aquellos que deseen recargar sus tarjetas Bipay, existen varias modalidades disponibles. Los usuarios pueden hacerlo de manera presencial en el Centro de Atención al Usuario Bipay, ubicado en calle Estado 151, local 2, cerca de la Plaza de Los Héroes. También pueden recargar sus tarjetas en una red de puntos de venta y recarga que incluye comercios adheridos. Además, existe la opción de recarga digital a través de la página web de Bipay o Chilepasajes, así como mediante la aplicación BipayWallet, que permite recargar más de una tarjeta, incluyendo la TNE.
**Beneficios para Estudiantes y la Comunidad**
Los estudiantes de Rancagua también se beneficiarán de esta modernización. Se ha programado una verificación del chip de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) para el lunes 1 y martes 2 de septiembre, en la Biblioteca del campus Colchagua de la Universidad de O’Higgins. Aquellos estudiantes que no tengan sus TNE activas y verificadas deberán pagar la tarifa de adulto, lo que subraya la importancia de mantener actualizadas las credenciales para acceder a los beneficios correspondientes.
Este cambio en el sistema de transporte público de Rancagua es un ejemplo de cómo las ciudades pueden adaptarse a las nuevas tecnologías y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La eliminación del efectivo en el transporte no solo busca modernizar el sistema, sino también contribuir a la seguridad y eficiencia del mismo, alineándose con las tendencias globales de digitalización y sostenibilidad.
En resumen, Rancagua se posiciona como un referente en la implementación de tecnologías avanzadas en el transporte público, marcando un camino hacia un futuro más digital y accesible para todos sus ciudadanos. La adopción de un sistema de pago electrónico es un paso crucial en la evolución del transporte urbano, y se espera que otras ciudades sigan su ejemplo en la búsqueda de soluciones innovadoras para mejorar la movilidad y la calidad de vida de sus habitantes.