La inteligencia artificial (IA) ha comenzado a desempeñar un papel crucial no solo en campos como la ciencia y la medicina, sino también en el análisis de obras de arte. Un reciente estudio ha puesto de manifiesto cómo esta tecnología puede desentrañar secretos ocultos en pinturas históricas, como es el caso de la Madonna della Rosa, una obra atribuida al renacentista Rafael. Este análisis ha revelado un detalle sorprendente: uno de los rostros en la pintura no fue creado por el maestro italiano.
### La Madonna della Rosa: Un Tesoro del Renacimiento
La Madonna della Rosa, también conocida como Virgen de la Rosa, es una obra que representa a la Virgen María, el Niño Jesús, San Juan Bautista y San José. Este último, cuyo rostro se encuentra en la parte superior izquierda del cuadro, ha sido objeto de controversia durante décadas. Un algoritmo de IA, diseñado para identificar la técnica y el estilo de Rafael, ha señalado que el rostro de San José no coincide con las características típicas del artista.
La historia de la Madonna della Rosa es fascinante. Aunque se encuentra en España desde el siglo XVII y ha sido parte de las colecciones del Museo Nacional de Arte de España desde 1857, su origen sigue siendo un misterio. Durante mucho tiempo, la obra fue atribuida completamente a Rafael, pero expertos en arte comenzaron a notar diferencias en la paleta de colores y la ejecución del rostro de San José, lo que llevó a cuestionar su autoría.
Según Howell Edwards, un químico de la Universidad de Bradford y coautor del estudio, la atribución de la obra al taller de Rafael fue aceptada gradualmente, con algunos especialistas sugiriendo que su alumno Giulio Romano y posiblemente Gianfrancesco Penni podrían haber contribuido a la pintura. Sin embargo, en España, la atribución original nunca fue cuestionada hasta ahora.
### Un Estudio Innovador con IA
El estudio que ha puesto en tela de juicio la autoría de la Madonna della Rosa fue realizado por un equipo de investigadores del Reino Unido y Estados Unidos en 2023. Utilizando un algoritmo de inteligencia artificial entrenado exclusivamente con obras autenticadas de Rafael, los investigadores llevaron a cabo un análisis exhaustivo de las características de la pintura.
Hassan Ugail, matemático e informático de la Universidad de Bradford, explicó que el equipo utilizó imágenes de pinturas verificadas de Rafael para entrenar a la IA en el reconocimiento de su estilo. «La computadora puede ver mucho más profundamente que el ojo humano, a nivel microscópico», afirmó Ugail. Para ello, adaptaron una arquitectura de IA previamente entrenada por Microsoft, conocida como ResNet50, junto con una técnica clásica de aprendizaje automático llamada Máquina de Vectores de Soporte, que ya había demostrado una precisión del 98% en la identificación de obras de Rafael.
A diferencia de análisis anteriores que se centraban en la obra completa, este estudio examinó también los rostros individuales. Los resultados fueron sorprendentes: mientras que el resto de la pintura fue confirmado como obra de Rafael, el rostro de San José fue identificado como probablemente no perteneciente a él.
### La Autoría del Rostro de San José
La identificación de que el rostro de San José no fue pintado por Rafael plantea la pregunta: ¿quién fue el verdadero autor de esa parte de la obra? Aunque Giulio Romano es el principal candidato, los investigadores subrayan que no hay certeza absoluta. La Madonna della Rosa fue creada entre 1518 y 1520, y ya en el siglo XIX, algunos críticos habían comenzado a dudar de que Rafael hubiera ejecutado toda la obra. Hoy, gracias a la tecnología, esas dudas han encontrado un respaldo más sólido.
A pesar de los hallazgos, los investigadores enfatizan que la IA no está destinada a reemplazar a los expertos en arte. Ugail aclara que el proceso de autentificación de una obra de arte implica examinar muchos aspectos, como su procedencia, los pigmentos utilizados y el estado de conservación. Sin embargo, este tipo de software puede ser una herramienta valiosa en el proceso de análisis y autenticación.
El estudio fue publicado en la revista Heritage Science y se suma a una creciente lista de casos en los que la tecnología moderna está reescribiendo, con cautela, la historia del arte. La combinación de la inteligencia artificial y el análisis artístico abre nuevas posibilidades para comprender y apreciar obras maestras que han sido objeto de debate durante siglos.
