El inicio del año 2026 ha sido marcado por una tragedia en Melipilla, donde un incendio ha cobrado la vida de cuatro niñas de nacionalidad boliviana. Este devastador suceso ha dejado a su madre, Lidia Zepita, en un estado de desesperación y dolor, mientras busca ayuda para repatriar los cuerpos de sus hijas a su país natal. En una emotiva entrevista, Lidia compartió su historia y el sufrimiento que ha enfrentado desde que llegó a Chile.
La madre, quien se trasladó a Chile en busca de una vida mejor y para tratar una enfermedad, se encontró en una situación inimaginable. «Me vine a este país para poder salir adelante, para curarme de la enfermedad que tenía. Me lograron curar, me lograron operar y luego me vine y estuve aquí con mis hijas», relató Lidia, quien había estado luchando por pagar sus deudas y mantener a su familia.
El incendio ocurrió en un cité de Melipilla, un lugar donde Lidia había estado viviendo con sus cuatro hijas. La tragedia se desató en la noche de Año Nuevo, un momento que debería haber sido de celebración, pero que se convirtió en una pesadilla. La madre expresó su dolor al decir: «Perdí a mis cuatro hijas, lo que pido por favor de la gobernación de Bolivia es que me ayude a llevarme a mis hijas hasta La Paz (…) quiero llevarme yo a mis hijas para que me las entierren ahí».
### La lucha por la repatriación
Lidia ha hecho un llamado desesperado a las autoridades y a la comunidad para que la ayuden a repatriar los cuerpos de sus hijas. En su desgarrador mensaje, imploró: «Quiero que se entierren allá, por favor ayúdenme, necesito llevarme yo a mis hijas. Perdónenme deudores, ya no sé qué hacer, yo estoy totalmente destruida, ya no tengo fuerzas para nada, por favor quiero sacar a mis hijas de este país, ayúdenme».
La situación de Lidia es un reflejo de las dificultades que enfrentan muchos inmigrantes en Chile, quienes, a pesar de buscar una vida mejor, se encuentran con tragedias que les cambian la vida. La madre ha solicitado apoyo económico a través de una cuenta bancaria para poder cubrir los gastos de repatriación. La cuenta RUT de BancoEstado, a nombre de Marisol Huaranca Calisaya, ha sido habilitada para recibir donaciones que le permitan cumplir su último deseo de enterrar a sus hijas en su tierra natal.
Este caso ha resonado en la comunidad, generando una ola de solidaridad y apoyo hacia Lidia. Muchas personas han expresado su deseo de ayudar, ya sea a través de donaciones o compartiendo su historia para aumentar la visibilidad de su situación. La tragedia ha puesto de manifiesto la fragilidad de la vida y la importancia de la comunidad en momentos de crisis.
### El impacto del incendio en la comunidad
El incendio que cobró la vida de las cuatro niñas ha dejado una huella profunda en la comunidad de Melipilla. Las autoridades locales han comenzado a investigar las causas del siniestro, mientras que los vecinos se han unido para ofrecer apoyo a Lidia y su familia. Este trágico evento ha generado un debate sobre la seguridad en los espacios de vivienda, especialmente en aquellos que albergan a familias inmigrantes.
La comunidad ha organizado diversas actividades para recaudar fondos y ayudar a Lidia en su difícil situación. Desde colectas hasta eventos benéficos, la solidaridad ha sido palpable en cada rincón de Melipilla. La tragedia ha servido como un recordatorio de la importancia de cuidar y proteger a los más vulnerables, especialmente en momentos de crisis.
Además, este suceso ha llevado a las autoridades a reflexionar sobre la necesidad de mejorar las condiciones de vivienda para las familias en situaciones similares. La falta de regulaciones adecuadas y la precariedad de muchas viviendas en el país son temas que deben ser abordados con urgencia para evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.
La historia de Lidia Zepita y sus hijas es un llamado a la empatía y a la acción. En un mundo donde las tragedias pueden ocurrir en un abrir y cerrar de ojos, es fundamental que la comunidad se una para apoyar a quienes más lo necesitan. La repatriación de las niñas es solo un paso en el largo camino de sanación que Lidia deberá recorrer, pero con el apoyo de la comunidad, hay esperanza de que pueda encontrar la paz y el consuelo que tanto necesita en este momento tan doloroso.
