La reciente declaración de Mario Marcel, exministro de Hacienda, sobre José Luis Daza, actual viceministro de Economía de Argentina, ha generado un amplio debate en el contexto político y económico de Chile. Daza, quien ha sido considerado para ocupar un cargo en el futuro gobierno de José Antonio Kast, es descrito por Marcel como un economista altamente calificado y respetado. Esta valoración no solo resalta la trayectoria de Daza, sino que también abre la puerta a una discusión más amplia sobre la estructura y flexibilidad del gobierno chileno en términos de gestión pública.
La llegada de Daza al gobierno de Kast podría marcar un cambio significativo en la política económica del país. Marcel, en su conversación con radio Infinita, enfatizó la importancia de la experiencia de Daza en el ámbito financiero y su reciente involucramiento en la política pública en Argentina. Esto sugiere que Daza podría aportar una perspectiva fresca y efectiva a la administración de Kast, especialmente en un momento en que Chile enfrenta desafíos económicos significativos.
### La figura de los biministros y triministros en Chile
Uno de los puntos más destacados de la intervención de Marcel fue su crítica a la rigidez de las estructuras ministeriales en Chile. Según él, la falta de flexibilidad en la administración pública es un obstáculo para una gestión eficiente. En este sentido, mencionó la figura de los biministros y triministros, que han sido utilizados en el pasado para abordar la complejidad de la gestión gubernamental. Marcel argumentó que, aunque esta figura puede ser útil, los ministerios siguen teniendo sus propias dinámicas y estructuras, lo que puede dificultar la fusión de funciones.
La propuesta de Kast de crear un triministerio que agrupe las carteras de Economía, Minería y Energía es un reflejo de esta necesidad de adaptabilidad. Marcel recordó que en otras ocasiones se han implementado estructuras similares en Chile, pero subrayó que la verdadera flexibilidad debería permitir al presidente reestructurar su gabinete de acuerdo a las necesidades del momento. Esta visión contrasta con la realidad actual, donde las estructuras ministeriales son difíciles de modificar, lo que limita la capacidad de respuesta del gobierno ante los desafíos económicos.
Marcel también hizo hincapié en que la discusión sobre la flexibilidad en la administración pública no debe ser solo teórica. Es fundamental que se considere cómo estas estructuras afectan la implementación de políticas económicas efectivas. En este contexto, la llegada de Daza podría ser una oportunidad para repensar cómo se organizan y operan los ministerios en Chile, permitiendo una gestión más ágil y adaptativa.
### Implicaciones de la política fiscal de Kast
Otro aspecto crucial que abordó Marcel fue la propuesta de Kast de reducir la tasa del impuesto de primera categoría del 27% al 23% para empresas medianas y grandes. Esta medida ha suscitado un intenso debate sobre su viabilidad y sus posibles repercusiones en las finanzas públicas. Marcel advirtió que cualquier reducción de impuestos debe ser cuidadosamente evaluada en términos de su compensación fiscal. Recordó que en el pasado, el gobierno había propuesto rebajas fiscales que estaban condicionadas a compensaciones, lo que evitaba un deterioro en las cuentas fiscales.
La propuesta de Kast, aunque atractiva desde una perspectiva de estímulo económico, plantea preguntas sobre su sostenibilidad. Marcel subrayó que, más allá de las ideologías políticas, existen factores estructurales que presionan constantemente las finanzas públicas, como el envejecimiento de la población, que incrementa el gasto en pensiones y salud. Por lo tanto, cualquier reforma fiscal debe considerar estos elementos para evitar consecuencias negativas a largo plazo.
Además, la discusión sobre el tamaño del Estado y la austeridad fiscal es un tema que trasciende la política económica y se adentra en el ámbito ideológico. Marcel enfatizó la necesidad de un enfoque pragmático que reconozca las realidades estructurales que enfrenta Chile, en lugar de centrarse únicamente en preferencias ideológicas. Esta perspectiva podría ser crucial para el éxito del gobierno de Kast, especialmente si se considera la complejidad del entorno económico actual.
La llegada de José Luis Daza al gobierno de Kast, junto con las propuestas de reforma fiscal y la discusión sobre la flexibilidad en la administración pública, son temas que merecen un análisis profundo. La capacidad de la nueva administración para abordar estos desafíos de manera efectiva podría determinar el rumbo económico de Chile en los próximos años. La experiencia de Daza, combinada con una reevaluación de las estructuras ministeriales y un enfoque equilibrado en la política fiscal, podría ser clave para enfrentar los retos que se avecinan.
