Los mercados financieros en Chile han comenzado la semana con un notable optimismo tras los resultados de las recientes elecciones presidenciales y parlamentarias. La combinación de un avance significativo del candidato de derecha José Antonio Kast hacia la segunda vuelta, junto con una composición del Congreso que se inclina más hacia la oposición, ha desencadenado un rally bursátil y una apreciación inmediata del peso chileno frente al dólar. El Índice de Precios Selectivo de Acciones (IPSA), que es el principal indicador de la Bolsa de Santiago, experimentó un aumento de más del 3,3% en el inicio de la sesión, alcanzando un nuevo máximo histórico de 9,928 puntos. Sin embargo, a medida que avanzaba la jornada, el índice moderó su crecimiento a un 2,7%, alejándose de los niveles récord alcanzados inicialmente.
El comportamiento del dólar también fue notable. Abrió en niveles cercanos a $915, una cifra que no se había visto desde principios de octubre del año anterior, lo que representó una caída de $11,20 en comparación con el cierre del viernes anterior. Este descenso marcó el retroceso diario más significativo desde abril. A lo largo de la jornada, el tipo de cambio se estabilizó en torno a los $920, lo que representa una disminución de solo $5,26. Este movimiento en el mercado refleja una percepción de mayor estabilidad y previsibilidad en el entorno político y económico del país.
**Factores que Impulsan el Optimismo del Mercado**
El repunte en la bolsa y la caída del dólar están intrínsecamente relacionados con la percepción de un entorno político-económico más estable. Gustavo Díaz, economista del Instituto Libertad, comentó que el dólar ya estaba en una tendencia a la baja en semanas anteriores. Según él, el resultado de la primera vuelta electoral fue coherente con las expectativas del mercado, lo que sugiere que la tendencia a corto plazo sigue siendo hacia el fortalecimiento del peso chileno. «Aunque hemos visto una mayor volatilidad en comparación con semanas anteriores, el dólar abrió al alza, lo que refleja esta volatilidad inicial, que debería corregirse en los próximos días», afirmó Díaz.
En cuanto a la Bolsa, el economista destacó que es natural esperar una toma de utilidades en algunos sectores tras alcanzar máximos históricos. Sin embargo, la tendencia hacia una mayor inversión en acciones se mantiene firme, siempre que se sostenga la percepción de un giro pro-inversión y pro-crecimiento en el país. Vittorio Corbo, ex presidente del Banco Central, también subrayó que los resultados electorales podrían facilitar avances en áreas críticas como la obtención de permisos y la consolidación fiscal, aspectos fundamentales para elevar el crecimiento, que ha estado estancado en torno al 2% en los últimos años.
**Desafíos y Perspectivas Futuras**
A pesar del optimismo, la lectura del mercado incluye matices que no deben pasarse por alto. La segunda vuelta electoral aún está abierta, y el apoyo significativo que recibió Franco Parisi, con casi un 19% de los votos, podría introducir una volatilidad adicional en el panorama político. Aunque el Congreso ha mostrado una mayor inclinación hacia la oposición, los analistas anticipan que la tramitación legislativa será más analítica que automática. Esto implica que no todas las reformas consideradas pro-mercado tendrán un camino sencillo hacia su implementación.
Jorge Tolosa, operador de Renta Variable de Vector Capital, comentó que esta es la reacción de los inversionistas a las elecciones presidenciales y legislativas. «Se abre un camino, aunque no hay que cantar victoria, y los inversionistas lo saben. Sin embargo, por simple aritmética, los tres candidatos de la oposición actual suman más del 50%, lo que lleva a estimar que, si este escenario se mantiene, el próximo presidente de Chile podría ser José Antonio Kast», explicó Tolosa.
Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, añadió que el movimiento de los mercados también sugiere que los agentes financieros valoran un gobierno que priorice la seguridad y la estabilidad institucional. «El fortalecimiento del peso indica una disminución en la prima de riesgo asociada a la nueva composición política. Cuando los mercados perciben que se avanza hacia un marco regulatorio más claro y políticas pro-crecimiento, la incertidumbre disminuye y la inversión recupera dinamismo», concluyó Müller.
Por el momento, la reacción de los activos locales apunta a un mayor apetito por el riesgo y expectativas de continuidad en políticas económicas consideradas estables. La atención de los inversores se trasladará ahora hacia los mensajes económicos que se emitan durante la campaña hacia la segunda vuelta, así como las señales que ambos comandos envíen en relación a temas fiscales, regulatorios y de inversión.
