Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, muchas personas comienzan a experimentar los efectos de las alergias estacionales. Este fenómeno, que se manifiesta a través de síntomas como estornudos, picazón en los ojos, congestión nasal y malestar general, afecta significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen. Sin embargo, el uso indiscriminado de antihistamínicos para aliviar estos síntomas se ha vuelto cada vez más común, lo que plantea serias preocupaciones sobre la salud pública.
### Aumento de Alergias Estacionales
En Chile, las alergias estacionales han ido en aumento en los últimos años. Este fenómeno se atribuye a varios factores, entre ellos el cambio climático, el crecimiento urbano y el incremento de la contaminación ambiental. Según expertos, el polen de árboles, especialmente del plátano oriental, y de pastos está provocando reacciones más intensas y prolongadas a lo largo del año, afectando a una porción creciente de la población.
La académica Macarena Ruiz Parra, de la Universidad Andrés Bello, señala que la combinación de estos factores ha llevado a un aumento en la prevalencia de alergias. «Las condiciones ambientales han cambiado, y eso ha permitido que los alérgenos estén presentes durante más tiempo y en mayores concentraciones», explica. Esto no solo afecta a quienes ya padecen de alergias, sino que también está aumentando el número de personas que desarrollan estas condiciones por primera vez.
### Riesgos del Consumo Indiscriminado de Antihistamínicos
El uso apresurado de antihistamínicos o antialérgicos sin la orientación de un profesional de la salud puede tener consecuencias graves. Aunque estos medicamentos son eficaces para controlar las reacciones alérgicas, su consumo indiscriminado puede generar efectos adversos. Entre los efectos secundarios más reportados se encuentran la somnolencia, sequedad en la boca, alteraciones cardíacas e incluso interacciones peligrosas con otros tratamientos, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
«Visitar la farmacia no debe ser un acto meramente transaccional, sino una oportunidad para recibir orientación experta», enfatiza Ruiz. Los químicos farmacéuticos están capacitados no solo para dispensar medicamentos, sino también para educar y guiar a los pacientes en su uso correcto. Sin embargo, la creencia de que todos los fármacos disponibles sin receta son completamente seguros es un fenómeno preocupante. Esta percepción errónea puede llevar a un uso irresponsable de los medicamentos, aumentando el riesgo de efectos adversos.
Desde el ámbito sanitario, se advierte que la farmacoterapia debe ser siempre individualizada. Esto implica considerar antecedentes médicos, posibles alergias cruzadas y las condiciones particulares de cada paciente. «Como profesionales de la salud, los químicos farmacéuticos no solo dispensamos medicamentos: estamos capacitados para orientar, prevenir errores en la medicación y promover un uso racional de los fármacos», recalca la especialista.
La automedicación puede parecer una solución rápida y conveniente, pero es fundamental entender que cada medicamento tiene sus indicaciones, contraindicaciones y efectos secundarios. Por lo tanto, es crucial buscar la orientación de un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento, incluso si se trata de medicamentos de venta libre.
### La Importancia de la Educación en Salud
La educación en salud es un componente esencial para prevenir el uso indebido de medicamentos. Es vital que la población esté informada sobre los riesgos asociados con la automedicación y la importancia de consultar a un profesional antes de tomar cualquier medicamento. Las campañas de concientización pueden desempeñar un papel crucial en este aspecto, ayudando a las personas a comprender que no todos los fármacos son seguros para todos los pacientes.
Además, es importante fomentar un diálogo abierto entre los pacientes y los profesionales de la salud. Esto no solo ayuda a prevenir errores en la medicación, sino que también permite a los pacientes sentirse más cómodos al expresar sus preocupaciones y síntomas. La comunicación efectiva puede llevar a un diagnóstico más preciso y a un tratamiento más adecuado.
En resumen, las alergias estacionales son un problema creciente que requiere atención y cuidado. La automedicación con antihistamínicos puede parecer una solución fácil, pero conlleva riesgos significativos. La educación en salud y la consulta con profesionales son fundamentales para garantizar un tratamiento seguro y efectivo. La salud es un bien preciado, y es responsabilidad de todos cuidarla adecuadamente.